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Knut Kjaer, administrador del Fondo Noruego, destacó que además de seguir parámetros de inversión establecidos por el Parlamento, la entidad que dirige se guía por estrictas reglas éticas. La Nación, 04 de octubre de 2007.
Compartir la experiencia del Fondo Noruego fue el objetivo de la visita que realizó al país Knut Kjaer (en la foto), el principal administrador de esta entidad encargada de acumular los excedentes provenientes de la industria petrolera de la nación nórdica.
Durante un seminario organizado por el Banco Central, el ejecutivo destacó que el Fondo Noruego, además de seguir parámetros de inversión establecidos por el Parlamento, se guía por estrictas reglas éticas, por lo que no coloca sus recursos en empresas que transgreden los derechos humanos, laborales o ambientales, o se encuentran relacionadas con la fabricación de bombas.
Así, empresas como Wal-Mart de Estados Unidos y México; la compañía aeronáutica Boeing; el grupo de alta tecnología francés Safran; BAE Systems, de Reino Unido; Singapore Technologies; Finmeccanica de Italia; y las industrias de defensa estadounidenses General Dynamics, Lockheed, Raytheon y United Technology son algunas de las firmas vetadas por el Gobierno de Noruega.
Según Kjaer, pese a la importancia del Fondo para la estabilidad económica y de la moneda noruegas, "sigue siendo difícil" acumular e invertir los excedentes que genera la exportación de crudo, y agregó que este tema "es un debate que continúa".
El experto dijo que en la actualidad, los recursos del Fondo -que es administrado por el Banco Central de Noruega- alcanzan los 400 mil millones de dólares, con un retorno de 4% y precisó que cualquier decisión de gasto de estos recursos debe ser permitido por el Parlamento. No obstante, sostuvo que el Gobierno está autorizado a utilizar sólo el retorno real del Fondo.
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