CONTACTO     INGLÉS
 
INICIO
OLACH
SALA DE PRENSA
AGENDA
TESTIMONIO
COLUMNAS DE OPINION
VITRINA GENERO
LEGISLACION LABORAL
LEGISLACION AMBIENTAL
DOCUMENTOS
BALLENAS
PURE SALMON CAMPAIGN
SALMON-DIALOGUE
CAMPAÑAS
PROGRAMA RADIO OLACH
ARCHIVO BOLETINES
LINKS DE INTERES
BUSCADOR ESPECIFICO

¿Está de acuerdo con la expansión de la industria salmonicultora a la Región de Magallanes?

No
Desconozco la información
 
El rearme del sindicalismo Imprimir E-Mail

Más allá de las fisuras que existen entre las multisindicales, todas comparten la necesidad de una autocrítica y de revisar profundamente las razones que explican el debilitamiento del movimiento en general. Asumen que será clave en el nuevo escenario político con Piñera en La Moneda. Aquí, sus dirigentes nos cuentan las expectativas ante una etapa que presumen muy compleja. La Nación Domingo, 7 de febrero de 2010.

Las diferencias entre Arturo Martínez (PS) y Diego Olivares (DC) gatillaron la salida del segundo de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), cuyos afiliados superan las 670 mil personas, en 2005.

Así formó la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) -40 mil afiliados-, organización que hoy preside Olivares.

Los problemas entre los dirigentes no se han zanjado, contribuyendo al debilitamiento de la fuerza sindical en un país donde la afiliación de trabajadores no supera el 8%.

No es la única fisura. La Central Autónoma de Trabajadores (CAT) -200 mil afiliados- reclama que la Concertación ha dado un trato privilegiado a la CUT y además critica el rol político que ha adoptado su directiva.

Algunas entidades intermedias afiliadas a la CUT, como la Confederación Nacional de Sindicatos y Trabajadores del Comercio (Confecove) y la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC) -10 mil afiliados-, coinciden en que la organización debe hacer una revisión hacia adentro y relacionarse más con sus bases.

El objetivo: estar más receptivos a escuchar. Voces sobran. Los dirigentes asumen que llegó la hora de la autocrítica, más allá de sus particulares posturas y recetas frente a temas que generan preocupación, como la relación con el gobierno de Sebastián Piñera, las condicionantes respecto del sueldo mínimo diferenciado, la negociación colectiva, la flexibilidad laboral y la cantidad de leyes que se deberían derogar para poner en marcha algunas modificaciones planteadas por el Presidente electo. LND recogió sus inquietudes.

Leandro Cortez (PS), secretario general Confecove

-De los temas planteados por la nueva administración, ¿cuáles son los que más les preocupan?

-La rebaja de la indemnización por años de servicio a la mitad, con lo cual el trabajador va a perder plata, sobre todo si no existe certeza de qué clase de seguro de cesantía vamos a tener. Actualmente, sólo el trabajador pone plata para este fondo y no el empleador.

-¿Y la carga horaria?

-Piñera quiere crear una jornada anual de doscientas noventa horas extras de acuerdo al criterio del empleador, lo que, en la práctica, podría significar que el trabajador pudiera laborar por doce días de corrido sin descanso. Hoy la ley no lo permite. Si quiere lograrlo, tendría que derogar varios artículos de las leyes laborales respectivas.

-En 2008 lograron la equiparación del sueldo base con el mínimo, ¿ve amenazas en torno a este tema?

-Para nosotros es muy importante, porque fue convertido en ley. Se aseguró que para los trabajadores del retail (comercio minorista) cada año va a haber un incremento. Pero lo que está planteando Piñera es que el sueldo mínimo esté sujeto sólo en base a variables económicas como el crecimiento del país.

-¿Cómo ve a la CUT, organización que integran?

-Desde la máxima organización de trabajadores, que es la CUT, el movimiento sindical está muy dividido. Me parece que no fue capaz de interiorizarse de los problemas de ciertos sectores, como el comercio. A última hora tuvimos que acercarnos para que entendieran qué es la semana corrida, por nombrar un ejemplo. Siempre la hemos visto mucho más ligada al sector público. Pero el sector privado siempre ha estado más desprotegido.

-¿Ve con buenos ojos una unión estratégica con las otras multisindicales?

-Este es el momento, con un gobierno de derecha, para que el movimiento sindical se una y podamos en conjunto pelear por nuestros derechos.

-¿Cómo se puede lograr?

-Ahora hay que hacer alianzas con las otras multisindicales más allá de cualquier diferencia. Desde la CUT hacia abajo debe haber una política de este tipo, con reuniones periódicas que fijen el camino a seguir de aquí en adelante. En los diputados y senadores, por ejemplo, tenemos una herramienta para frenar cualquier cambio a la legislación laboral vigente.

-Para el futuro, ¿qué cree que es fundamental cambiar?

-El concepto de empresa, la afiliación automática, terminar con los grupos negociadores, eliminar las garantías para reemplazar trabajadores en huelga. Eso es lo básico. Otro tema fundamental es la distribución de las utilidades de las empresas. Hoy la ley no es equitativa, ya que tanto las grandes como las medianas y pequeñas empresas se rigen por un mismo artículo. Consideramos que esto es inequitativo, ya que porcentualmente lo que aporta una gran empresa es mucho menos de lo que distribuye una pyme.

Leonor Carrizo, presidenta de la CAT

-¿Cuáles de los puntos expresados en los últimos días cree que son los más preocupantes para los trabajadores?

-Nos preocupan todos los temas pendientes. De los que más nos afectan se encuentra la flexibilidad laboral, aunque no conocemos qué es lo que tienen diseñado. Hay que ver qué es lo que pasa.

-¿Están abiertos a alguna modalidad de flexibilidad laboral?

-Todas las modificaciones dependen de las conductas de los empresarios, porque son ellos los que transgreden la norma. Así que se puede diseñar la mejor de las fórmulas, pero, si no hay respeto, la ley es letra muerta.

-¿Qué opina de que Piñera no quiera negociar con las cúpulas?

-Es difícil de implementar. No va a ser efectivo. Por algo los trabajadores se organizan y forman estructuras.

-¿Existe alguna autocrítica al movimiento sindical, incluidos ustedes?

-En general, haber funcionado demasiado de la mano con el gobierno de turno. Nosotros, como central, nos criticamos el no haber salido más fuerte con nuestras opiniones y también no haber sido más agresivos.

-¿Cree en la necesidad de un debate entre las multisindicales?

-Absolutamente, nosotros estamos abiertos y dispuestos a eso. Ahí será primordial la discusión del salario mínimo, las condiciones de trabajo, el comportamiento del empresariado y del gobierno como empleador. Esperamos poder actuar alguna vez mancomunadamente.

-¿Cuál es su postura frente al futuro gobierno?

-Vamos a funcionar de manera autónoma siempre, de manera que, si hay que conversar, se hará, y si se debe romper la mesa, también.

-¿Podría darse mayor unidad de las multisindicales ante el gobierno de Piñera?

-La unidad de acción se hace sobre acciones concretas. Por las características de las organizaciones hay que darle unas vueltas. Nosotros somos una organización autónoma. Ahí ya tenemos una diferencia importante con la CUT. Además ellos recibieron un trato preferencial de parte del gobierno.

-¿Qué garantías necesitarían de la CUT para actuar en conjunto?

-Que se despojen de sus compromisos políticos, independientemente de que cada dirigente es dueño de pensar como quiera. El problema es cuando eso pasa a la estructura gremial y ha sucedido. Esto no le hizo bien a los trabajadores y no produjo buenos efectos. Su derrota en las parlamentarias es un claro ejemplo.

Cristian Cuevas (PC), presidente de la CTC

-¿Le preocupa el anuncio de Piñera de buscar el ingreso de nuevos capitales a Codelco?

-Esa propuesta no va a pasar, porque en el país hay plena conciencia de que Codelco es una empresa que debe ser de todos los chilenos. Los trabajadores contratistas ampliamos la mirada hacia una renacionalización del cobre.

-¿Qué otro tema les preocupa?

-Lo que más preocupa es una eventual ampliación de la flexibilidad laboral en el mundo juvenil. Eso genera una relación esclava y un impacto nefasto en la familia que ellos tanto dicen proteger.

-¿Y en la subcontratación?

-Es uno de los temas que más van a movilizar gente y le va causar más problemas a Piñera, porque atraviesa todas las áreas de trabajo. Lo que vamos a resistir es el despojo de este tipo de derechos y eso lo haremos a través de una política de ampliación de los derechos laborales. En ese ámbito, la negociación colectiva y la libertad sindical son de gran relevancia. En todos estos temas Piñera es una amenaza, porque creo que va a intentar generar formas de paralelismo sindical.

-¿Cree en el millón de empleos?

-No le creo. Por eso esperaré como quien ve pasar un funeral. Lo mismo siento respecto a la distribución de la riqueza y los beneficios sociales. Luego iremos a la calle, que es la forma de defender nuestros derechos.

-¿Cuál es la autocrítica que hacen como dirigentes sindicales?

-Nos faltó una mayor sintonía con los fenómenos que estaban ocurriendo en el movimiento sindical. Tenemos que olfatear la emergencia de nuevos liderazgos, de los movimientos sociales, el mismo movimiento mapuche. También nos faltó mayor firmeza.

-¿Cree que esta falta de conexión se reflejó en que los dirigentes de la CUT que se presentaron al Parlamento, como usted, fueron derrotados en las urnas?

-El mundo político, salvo pequeñas excepciones, tiene un desprecio por el movimiento sindical y por tanto es una respuesta a eso. En mi caso, era un distrito complejo. En dos meses de campaña avancé de forma tremenda. Pero en términos generales, hay que tener claro que no por ser dirigente sindical te aseguras el triunfo electoral.

-¿Debiera producirse una unidad del movimiento sindical a nivel de cúpulas?

-La unidad no sólo se da por arriba. La más rica unidad será a partir de las nuevas emergencias sociales y sindicales que se desarrollan desde la base. Nuestro trabajo será lograr mayor territorialidad y ramificación de la relación comunal con los movimientos sociales, tanto a trabajadores organizados como los no organizados. Como postulaba Luis Emilio Recabarren, es fundamental la pedagogía, las bibliotecas populares, el teatro. Ése es el sindicalismo que debemos hacer. Todo desde la CUT, porque las demás son supraestructuras sin ligazón a la base social.

-¿Para usted la UNT o la CAT no son fundamentales en términos de generar mayor fuerza?

-No, porque no resuelven el problema.

-¿Cómo ve las conversaciones con el gobierno de Sebastián Piñera?

-Estamos dispuestos al diálogo, pero siempre que sea un diálogo entre iguales. Ellos saben que no tienen el control del movimiento sindical ni social. Van a tratar de comprar a dirigentes. Algunos van caer, eso es seguro.

Diego Olivares, presidente de la UNT

-Piñera dijo que no se iba a entender con las cúpulas sindicales, ¿qué le parece esa actitud?

-Es un tremendo error. Atomiza la relación con los trabajadores y no responde a la necesidad de que todos los actores sociales podamos poner en la mesa los grandes temas que interesan al país.

-Otros sectores cercanos a Piñera se han mostrado abiertos al diálogo con las centrales.

-Y eso nosotros lo compartimos. No me gusta que haya ganado Piñera, pero mi rol como dirigente no es ver qué candidato salió electo, sino cómo representar de la mejor forma en el escenario que venga.

-¿Cuáles son los puntos del programa de gobierno de Piñera que no comparten como UNT?

-Plantear la flexibilidad laboral a como de lugar, sin poner el centro en la protección de los trabajadores para ver las distintas áreas donde puede darse, es intransable. Aunque este es un tema que la Concertación ha planteado. A priori no nos negamos a discutir ningún tema. En el caso de los temporeros, por ejemplo, si ellos quieren trabajar más horas con respeto de condiciones y que el sindicato negocie, ¿por qué no se puede discutir?

-¿Qué opina de la propuesta de la rebaja del sueldo mínimo a los jóvenes?

-Depende de las condiciones, como sería mejorar el subsidio a las empresas que contraten a jóvenes. Respecto de la rebaja de sueldo, compensarlo con que cotice menos. Hay que discutirlo de cara al país. Entre los 18 y 23 años los jóvenes entran a un trabajo precario. Si eso lo formalizas y buscas mecanismos para estimular el contrato, puede ser. Si quiere trabajar dos horas diarias, ¿por qué no va a poder hacerlo con protección y condiciones de seguridad?

-¿Cuál es la autocrítica que hacen ustedes como movimiento sindical?

-No tuvimos capacidad para colocar al centro los temas sustantivos para los trabajadores durante 20 años. Estamos en el siglo XXI y no en el XX. Gran parte del movimiento sindical actuó con las mismas estrategias del siglo pasado. Chile cambió. También la forma de la producción y la cultura de los trabajadores. De ahí la derrota de los candidatos de la CUT en las elecciones. Además, contaron con una interlocución privilegiada con el gobierno y se condicionó acuerdos para quedar ellos como interlocutores. A nosotros se nos excluyó por razones políticas.

-¿Cuál es su autocrítica como UNT?

-No haber sido más fuertes frente al gobierno, aunque era ir a una derrota. No se han construido suficientes propuestas atractivas para que los trabajadores jóvenes tengan la intención de sindicalizarse, porque su mundo ha cambiado. Todos somos responsables de las condiciones en que estamos. Es el momento de un debate entre las organizaciones sindicales, primero a nivel interno y luego público.

-¿Cuáles creen que serán los temas trascendentales como organizaciones sindicales respecto a los trabajadores?

-Recordar que el gobierno anterior no cumplió algunas de las legítimas demandas de los trabajadores en materia de negociación colectiva, libertad sindical, el aumento de la sindicalización, etcétera. En segundo término, como Piñera ha planteado la democracia de los acuerdos, para nosotros constituye un tema fundamental la creación de un consejo económico social. Más allá de discutir de leyes concretas, debe servir para establecer una manera de relacionarse con las organizaciones de trabajadores de manera permanente.

-¿Pueden llegar a unirse con la CUT en torno a los temas que los van a afectar por igual?

-No me cabe duda. Muchos de nosotros somos dirigentes históricos que venimos de allá. Nosotros actuamos con la CUT mancomunadamente en muchos conflictos. Es posible que con Martínez tengamos problemas en la forma, pero si apuntamos al mismo fondo se puede lograr.
 
< Anterior   Siguiente >

Observatorio Laboral y Ambiental de Chiloé / Errázuriz Nº 209 Ancud, Chiloé fono: (56) (65) 629684
Diseñado por GatoNaranja
Oxfam Internacional El canelo de Nos Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo Fundacion Terram